Hijos de la luz

Deja un comentario

M.P.M.11.Tus manos en las mias
I
En su origen,
los hombres y las mujeres
fueron como semillas
esparcidas por el viento.
De ellas nacieron otras,
todas inocentes.
En el mundo de hoy las semillas
se distinguen por su clase,
sus olores y sus sabores.
Unas son oscuras, otras blancas,
las hay rojas y también
con la cáscara amarga.

II
No pedimos ser engendrados.
En esto el azar
nos ha jugado una mala pasada.
Yo no supe de mi existencia
hasta los primeros escozores.
Nunca tuve memoria de la violencia
que me trajo.
Tampoco recuerdo la primera leche.
Que debía haber un mundo
independiente de mis apetitos,
fue la primera impresión
que logró afianzarse
en mi cerebro
(la claridad y las sombras,
la mueca desdentada, la humedad
de los excrementos
tienen una existencia propia
que nos desborda).
Solo cuando logré abrir los ojos
puede percibir el movimiento
como la forma de existencia
de todas las formas.

III
La duda llegó más tarde,
disfrazada de clérigo
y de demonio.
También tuve algún encontronazo
imaginario
con la Hicha Kandicha
en la ribera del rio.
Arriesgué más de lo que
me era permitido
para ver sus pechos
florecidos.
Pero sufrí un desengaño
porque jamás acudió
a mi conjuro.
De este modo me rescaté
para la certeza.

IV
Vamos de un destino a otro
en forma de semilla,
de corpúsculo
o de una onda,
y para llegar
cada uno encuentra
su propia trayectoria.
El que no crea en la verdad
que encierra esta doctrina,
será el más infeliz
de todos los hombres,
no podrá regresar
a la luz
que lo abraza todo.

Abril, 1991.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: