Llorando a mi desesperanza

Deja un comentario

Sin título 41
El Sol se prendó
de tus doce años,
y por eso
las flores del campo
están muy tristes
esta primavera.

Dime,
niña que vas soñadora
para mujer:
¿Cuál es la llama
que arde en tu corazón
de rosa?

Dime,
¿en qué estrella
has puesto
tus llameantes ojos?

Dime,
¿qué música es esa
que mana
de tu boca de ángel?
¡Dime! ¡Dime! ¡Dime!

¡Oh, dolor de padre!
Llegaré tarde
para abrazar tu inocencia.
Llegaré tarde
para purificarme en tu mirada.
Llegaré tarde
para apagar mi sed en tu sonrisa.
Llegaré tarde
para ejercer mi ternura.
Llegaré tarde, hija mía.

Todo lo soporto
en este antro de dolor
y de locura.
Todo
menos esta separación
y mi esperanza muerta.

A Conchi.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: